El hombre es un ser plural.
Estamos divididos interiormente, pero no podemos reconocer la pluralidad de nuestro ser.
El hombre es un ser plural. Cuando hablamos de nosotros mismos ordinariamente, hablamos de "yo". Decimos "yo hice esto", "yo pienso esto", "yo quiero hacer esto", pero todo esto es un error.
No hay tal "yo", o
más bien hay cientos, miles de pequeños "yo es" en cada uno de
nosotros.
Estamos divididos
interiormente, pero no podemos reconocer la pluralidad de nuestro ser, sino a través de la observación
y del estudio. En cierto momento es un "yo" el que actúa, al
momento siguiente es otro
"yo". No funcionamos armoniosamente debido a que nuestros "yo es" son
contradictorios.
Ordinariamente vivimos con sólo
una parte mínima de nuestras funciones y de nuestra fuerza, porque no reconocemos que somos
máquinas, y no conocemos la naturaleza y funcionamiento
de nuestro mecanismo. Somos
máquinas.
Las circunstancias externas nos
gobiernan enteramente. Todas nuestras acciones siguen la línea de menor resistencia ante
la presión de circunstancias exteriores.
Traten por sí mismos: ¿Pueden
controlar sus emociones? No. Pueden tratar de suprimirlas o sustituir una emoción por otra,
pero no pueden controlarlas. Ellas los controlan a ustedes. O ustedes pueden decidir hacer
algo; su "yo" intelectual puede tomar tal
decisión. Pero cuando 'llega el momento de llevarlo a cabo, pueden
encontrarse haciendo exactamente lo contrario.
Si las circunstancias son favorables a su
decisión, quizá la lleven a cabo, pero si son desfavorables, ustedes harán todo lo que
ellas les indiquen. Ustedes no controlan sus acciones.
Ustedes son máquinas y las circunstancias
exteriores gobiernan sus acciones sin tomar en cuenta sus deseos.
No digo que nadie pueda controlar sus
acciones. Digo que ustedes no pueden, porque están divididos. Existen dos partes dentro de
ustedes, una parte fuerte y una débil. Si su fuerza crece, su debilidad crecerá también y se
convertirá en una fuerza negativa, a menos que ustedes aprendan a detenerla.
Si aprendiéramos a controlar nuestras
acciones, eso sería otra cosa. Cuando se ha alcanzado cierto nivel de ser, podemos realmente
controlar cada parte nuestra; pero, tal como somos ahora, ni siquiera podemos hacer lo que
decidimos.
(Aquí un teósofo hizo una pregunta, afirmando
que podríamos cambiar las condiciones.)
Respuesta: Las
condiciones nunca cambian, siempre son las mismas. No hay cambio, solamente modificación de circunstancias.
Pregunta: ¿No
es un cambio si un hombre mejora?
Respuesta: Un
hombre no significa nada para la humanidad. Un hombre mejora, otro empeora; siempre es lo mismo.
Pregunta: ¿Pero
para un mentiroso, no es una mejora el volverse veraz?
Respuesta: No,
es la misma cosa. Al principio dice mentiras mecánicamente porque no puede decir la verdad; después dirá la verdad
mecánicamente porque ahora le es más fácil para él. La
verdad y las mentiras sólo tienen valor en
relación con nosotros mismos, si podemos controlarlas. Tal como somos no podemos ser
morales, porque somos mecánicos. La moralidad es relativa, subjetiva,
contradictoria y mecánica. Es lo mismo con nosotros: el
hombre físico, el hombre emocional, el hombre
intelectual, cada uno tiene diferentes normas morales de acuerdo con su naturaleza. En cada
hombre la máquina está dividida en tres partes básicas, en tres centros.
Mírese usted en cualquier momento y
pregúntese: ¿Qué tipo de "yo" es el que está trabajando en este momento? ¿Pertenece a mi
centro intelectual, a mi centro emocional, o a mi centro motor?
Probablemente encontrará que es bastante
diferente de lo que se imagina, pero será uno de ellos.
Pregunta: ¿No
hay un código absoluto de moralidad que debiera aplicarse por igual a todos los hombres?
Respuesta: Sí.
Si pudiéramos usar todas las fuerzas que controlan nuestros centros, entonces podríamos ser morales. Pero hasta entonces,
mientras usemos sólo una parte de nuestras funciones, no podemos ser morales. Actuamos
mecánicamente en todo lo que hacemos y las máquinas no pueden ser morales.
Pregunta: ¿Parece
una situación sin esperanza? Respuesta: Exactamente. Es sin esperanza.
Pregunta: Entonces,
¿cómo podemos cambiar y usar todas nuestras fuerzas?
Respuesta: Ese
es otro asunto. La causa principal de nuestra debilidad es nuestra incapacidad para aplicar 'la voluntad a cada uno de
nuestros tres centros, simultáneamente.
Pregunta: ¿Podemos
aplicar nuestra voluntad a cualquiera de ellos?
Respuesta: Por
supuesto, algunas veces lo hacemos. A veces hasta somos capaces de controlar uno de ellos durante un instante con
resultados extraordinarios. (Relata la historia de un prisionero, que lanza una bola de papel a
través de una ventana alta y difícil, con un mensaje para su esposa.) Este es su único medio de llegar a ser libre. Si falla la primera
vez nunca tendrá otra oportunidad. Por el momento tuvo
éxito en lograr un control absoluto sobre su centro físico, de modo que logró hacer lo que
de otra manera nunca hubiera podido.
Pregunta: ¿Conoce
usted a alguien que haya llegado a este plano más elevado de ser?
Respuesta: No
significa nada si digo sí o no. Si digo sí, no puede usted verificarlo; y si
digo no, no le sirve de nada. No tiene por qué
creerme. Le pido no creer nada que no pueda verificar por sí mismo.
Pregunta: Si
somos completamente mecánicos, ¿cómo podremos alcanzar el control de nosotros mismos? ¿Puede una máquina
controlarse? divididos. Existen dos partes dentro de
ustedes, una parte fuerte y una débil. Si su fuerza crece, su debilidad crecerá también y se
convertirá en una fuerza negativa, a menos que ustedes aprendan a detenerla. Si aprendiéramos a controlar nuestras
acciones, eso sería otra cosa. Cuando se ha alcanzado cierto nivel de ser, podemos realmente
controlar cada parte nuestra; pero, tal como somos ahora, ni siquiera podemos hacer lo que
decidimos.
(Aquí un teósofo hizo una pregunta, afirmando
que podríamos cambiar las condiciones.)
Respuesta: Las
condiciones nunca cambian, siempre son las mismas. No hay cambio, solamente modificación de circunstancias.
Pregunta: ¿No
es un cambio si un hombre mejora?
Respuesta: Un
hombre no significa nada para la humanidad. Un hombre mejora, otro empeora; siempre es lo mismo.
Pregunta: ¿Pero
para un mentiroso, no es una mejora el volverse veraz?
Respuesta: No,
es la misma cosa. Al principio dice mentiras mecánicamente porque no puede decir la verdad; después dirá la verdad
mecánicamente porque ahora le es más fácil para él. La
verdad y las mentiras sólo tienen valor en
relación con nosotros mismos, si podemos controlarlas. Tal como somos no podemos ser
morales, porque somos mecánicos. La moralidad es relativa, subjetiva,
contradictoria y mecánica. Es lo mismo con nosotros: el
hombre físico, el hombre emocional, el hombre
intelectual, cada uno tiene diferentes normas morales de acuerdo con su naturaleza. En cada
hombre la máquina está dividida en tres partes básicas, en tres centros.
Mírese usted en cualquier momento y
pregúntese: ¿Qué tipo de "yo" es el que está trabajando en este momento? ¿Pertenece a mi
centro intelectual, a mi centro emocional, o a mi centro motor?
Probablemente encontrará que es bastante
diferente de lo que se imagina, pero será uno de ellos.
Pregunta: ¿No
hay un código absoluto de moralidad que debiera aplicarse por igual a todos los hombres?
Respuesta: Sí.
Si pudiéramos usar todas las fuerzas que controlan nuestros centros, entonces podríamos ser morales. Pero hasta entonces,
mientras usemos sólo una parte de nuestras funciones, no podemos ser morales. Actuamos
mecánicamente en todo lo que hacemos y las máquinas no pueden ser morales.
Pregunta: ¿Parece
una situación sin esperanza? Respuesta: Exactamente. Es sin esperanza.
Pregunta: Entonces,
¿cómo podemos cambiar y usar todas nuestras fuerzas?
Respuesta: Ese
es otro asunto. La causa principal de nuestra debilidad es nuestra incapacidad para aplicar 'la voluntad a cada uno de
nuestros tres centros, simultáneamente.
Pregunta: ¿Podemos
aplicar nuestra voluntad a cualquiera de ellos?
Respuesta: Por
supuesto, algunas veces lo hacemos. A veces hasta somos capaces de controlar uno de ellos durante un instante con
resultados extraordinarios. (Relata la historia de un prisionero, que lanza una bola de papel a
través de una ventana alta y difícil, con un mensaje para su esposa.) Este es su único medio de llegar a ser libre. Si falla la primera
vez nunca tendrá otra oportunidad. Por el momento tuvo
éxito en lograr un control absoluto sobre su centro físico, de modo que logró hacer lo que
de otra manera nunca hubiera podido.
Pregunta: ¿Conoce
usted a alguien que haya llegado a este plano más elevado de ser?
Respuesta: No
significa nada si digo sí o no. Si digo sí, no puede usted verificarlo; y si
digo no, no le sirve de nada. No tiene por qué
creerme. Le pido no creer nada que no pueda verificar por sí mismo.
Pregunta: Si
somos completamente mecánicos, ¿cómo podremos alcanzar el control de nosotros mismos? ¿Puede una máquina
controlarse?
Respuesta: Tiene
razón; claro que no. No podemos cambiarnos. Sólo podemos modificarnos un poco. Pero podemos ser cambiados con ayuda
de afuera.
La teoría del esoterismo es que la humanidad
consiste de dos círculos: uno grande, exterior, abarcando a todos los seres humanos, y un
círculo pequeño en el centro de personas instruidas
y con comprensión. La instrucción verdadera,
la única que puede cambiarnos, sólo puede venir de este centro, y la meta de esta
enseñanza es ayudarnos a preparamos para recibir tal instrucción.
Por nosotros mismos no podemos cambiarnos;
esto sólo puede venir de afuera.
Cada religión señala la existencia de un
centro común de
conocimiento. En cada libro sagrado el conocimiento está allí, pero la gente no
quiere saberlo.
Pregunta: ¿Pero
no tenemos ya un gran acopio de conocimiento?
Respuesta: Sí,
demasiados tipos de conocimiento. Nuestro conocimiento actual está basado en percepciones sensoriales, como las de los
niños. Si queremos adquirir el tipo correcto de
conocimiento, debemos cambiarnos. Con el
desarrollo de nuestro ser, podemos encontrar un estado más elevado de conciencia. El cambio
del conocimiento proviene del cambio del ser.
El conocimiento en sí mismo no es nada. En
primer lugar debemos tener el conocimiento de sí, y con su ayuda aprenderemos cómo
cambiarnos, si es que queremos cambiar.
Pregunta: ¿Y
este cambio debe venir también de afuera?
Respuesta: Sí. Cuando estemos listos para un nuevo conocimiento, éste nos
llegará.
Pregunta: ¿Puede
uno cambiar sus emociones por medio de juicios?
Respuesta: Un
centro de nuestra máquina no puede cambiar a otro. Por ejemplo: en Londrés soy irritable, el tiempo y el clima me
deprimen y me ponen de mal humor, mientras que en la India estoy de buen humor. Por eso mi juicio
me aconseja ir a la India y me desharé de la emoción de irritabilidad. Pero en Londres,
encuentro que puedo trabajar; en el trópico no puedo hacerlo tan fácilmente. Por lo tanto
allí estaré irritado por otra razón. No ve usted, las
emociones existen independientemente del
juicio y no se puede cambiar una emoción mediante un juicio.
Pregunta: ¿Qué
es un estado de ser más elevado?
Respuesta: Hay
varios estados de conciencia:
1) El sueño, en el cual nuestra máquina sigue
funcionando, pero a presión muy baja.
2) El estado despierto, en el cual estamos en
este momento.
Estos dos estados son los únicos que conoce
el hombre común y corriente.
3) Lo que se llama conciencia de sí. Es el
momento en que un hombre se da cuenta tanto de sí mismo, como de su máquina. Lo tenemos por
destellos, pero solamente por destellos. Hay momentos en los que se da cuenta usted no
sólo de lo que está haciendo sino también de usted mismo haciéndolo. Usted puede ver tanto el
"yo" como el "aquí' del "yo estoy aquí", tanto el enojo como el "yo" que está
enojado. Llame a esto recuerdo de sí, si gusta.
Ahora cuando usted se da cuenta completa y
constantemente del "yo" y de lo que está haciendo, y de cuál "yo" se trata,
usted se vuelve consciente de sí mismo. La conciencia de sí es el tercer estado.
Pregunta: ¿No
es esto más fácil cuando uno está pasivo?
Respuesta: Sí,
pero inútil. Usted debe observar la máquina cuando está trabajando. Hay estados más allá del tercer estado de
conciencia, pero no hay necesidad de hablar de ellos ahora. Sólo un hombre en el más alto estado
de ser es un hombre completo. Todos los otros son meras fracciones de hombre. La ayuda
exterior necesaria vendrá de maestros o del sistema que estoy siguiendo. Los puntos de
partida de esta observación de sí son:
1) que no somos uno.
2) que no tenemos control sobre nosotros
mismos. No controlamos nuestro propio mecanismo.
3) no nos recordamos a nosotros mismos. Si
digo: "Yo estoy leyendo un libro" y no me doy cuenta que "yo" estoy leyendo, eso
es una cosa, pero cuando estoy consciente que "yo" estoy
leyendo, eso es recuerdo de sí.
Pregunta: ¿No
se llegaría al cinismo?
Respuesta: Muy
cierto. Si usted no va más allá de ver que usted y todos los hombres son máquinas, simplemente se volverá cínico. Pero
si continúa su trabajo, dejará de ser cínico.
Pregunta: ¿Por
qué?
Respuesta: Porque
tendrá que hacer una elección, tomar una decisión: el tratar de volverse o completamente mecánico o completamente
consciente. Esta es la bifurcación de los caminos de la cual hablan todas las enseñanzas
místicas.
Pregunta: ¿No
hay otra manera de hacer lo que quiero hacer?
Respuesta: En
Inglaterra no. En el Oriente es diferente. Hay métodos diferentes para diferentes hombres. Pero usted debe encontrar
un maestro. Sólo usted puede decidir qué es lo que desea hacer. Busque en su corazón lo que
más desea y si es capaz de hacerlo, sabrá qué hacer.
Medítelo bien y después siga adelante.
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